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Llegó la hora de cumplir con Hacienda

¿Éste es el primer año que tienes que hacer la declaración? ¿No sabes si estás obligado a hacerla? El pasado 7 de abril arrancó la campaña de la renta y  terminará el 30 de junio. En general, la declaración del IRPF se presenta de forma individual (casilla 101) por cada contribuyente sujeto a este impuesto. Sin embargo, cuando existe una “unidad familiar”, se puede optar por presentar la declaración conjunta (casilla 102), siempre que todos sus miembros sean contribuyentes por este impuesto.

Una vez más, ha llegado el tan temido momento de enfrentarnos a este trámite, para muchos una ardua y complicada tarea, aunque solicitar el borrador o pedir asesoramiento a un gestoría especializada en autónomos en Madrid, empresas y particulares puede ser de gran ayuda para no repetir los errores más frecuentes que como contribuyentes cometemos a la hora de presentar la declaración.

 

En primer lugar, saber si realmente tenemos la obligación de presentar la declaración de la renta. Desde nuestra gestoría para autónomos en Madrid te podemos ayudar en el caso que  tengas que  realizarla. No es obligatorio realizar la declaración de la renta si se han ganado menos de 22.000 euros brutos, en caso siempre de que se hayan recibido de un único pagador. Esto no quiere decir que no sea favorable hacerla; si al contribuyente le han retenido demasiados ingresos en el trabajo (rendimientos de depósitos, nómina, etc.), Hacienda no le devolverá el dinero correspondiente si no presenta la declaración. Si se perciben de más de un pagador, o pensiones compensatorias o anualidades por alimentos o rendimientos del trabajo sometidos a un tipo fijo de retención o el pagador no está obligado a retener, el límite estará en 11.200 euros.

 

Si solicitamos el borrador es importante  repasar los datos personales y ver si se ha producido algún cambio en sus circunstancias tanto familiares como económicas.   En cuanto a las  deducciones para autónomos, se debe tener en cuenta que todo gasto debe demostrarse que es para el negocio. Estos gastos han de aparecer en la contabilidad y se deben justificar con facturas, no con tickets.

 

  1. Son deducibles los gastos por la compra de materiales para la empresa y alquiler del local, así como los correspondientes gastos de electricidad, gas, internet o teléfono.
  2. Los servicios de asistencia técnica, alquileres de equipos tecnológicos, informáticos, etc. y los leasings.
  3. También se pueden deducir los gastos por la cuota de asociaciones profesionales, suscripciones a revistas o gastos propios por asistir a conferencias o congresos.
  4. Las pérdidas por deterioro de material. Se sabe que las herramientas que utilizamos tienen obsolescencia programada, por lo que a la hora de tener que sustituir un determinado material, se puede desgravar su gasto.
  5. Son deducibles los salarios de los empleados, con las dietas y beneficios sociales correspondientes, así como las cotizaciones a la Seguridad Social de los asalariados y del propio autónomo.
  6. También se pueden deducir los gastos por contratar servicios externos, ya sea a otro profesional por cuenta propia o a otra empresa.
  7. Los impuestos fiscalmente deducibles, como el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE) y el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI).
  8. Los gastos en I+D, relaciones públicas y publicidad, y los intereses de un crédito con una entidad bancaria.
  9. El seguro de salud del autónomo, y, en el caso de tener, el de su cónyuge e hijos.

 

También existen algunos gastos en los que es conveniente consultar con expertos porque están en el límite entre el uso personal y el profesional. Desde Ceesa te podemos ayudar.

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