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Cómo solucionar conflictos con vecinos ruidosos

Cualquier administrador de fincas en Madrid sabe bien que la generación de ruido es uno de los principales problemas que suelen surgir entre vecinos de una comunidad de propietarios. Mejorar las relaciones vecinales es, precisamente, una de las tareas esenciales que debe desempeñar un administrador, el objetivo no es otro que mejorar la convivencia en la finca. No cabe duda de que los ruidos pueden ser molestos y causar un perjuicio al resto de habitantes del inmueble. De hecho, la problemática del ruido viene recogida en la Ley de Propiedad horizontal, que en su artículo 7.2 señala que los propietarios no podrán desarrollar en sus viviendas o locales actividades prohibidas en los estatutos de la comunidad. Sobre todo aquellas actividades que pueden resultar dañinas para la finca o que constituyan actividades molestas, insalubres o peligrosas.

Desde CEESA queremos presentarte las pautas adecuadas para proceder en caso de tener un vecino molesto que esté alterando tu calidad de vida. La primera acción deberá ser acudir al presidente de la comunidad o, en su caso, al administrador de fincas que gestionen el inmueble. Será su responsabilidad pedirle al vecino que esté ocasionando las molestias que cese su actividad inapropiada. Si la petición no llega a buen puerto y siguen sucediéndose las actividades molestas, deberán iniciar las acciones judiciales procedentes. En caso de que el vecino molesto siga con su actividad se deberá realizar una denuncia, que dará lugar a un juicio ordinario.

En muchas ocasiones, el vecino molesto no es propietario, sino que tiene un contrato de arrendamiento. En este caso, será el propietario del inmueble quien debe pedir al inquilino que cese sus actividades molestas, ante las quejas de los vecinos. Si el inquilino hace oídos sordos ante esta petición, las consecuencias de su actitud podrían recaer sobre el propietario. Por ello, el juez podrá exigir con carácter cautelar la cesación inmediata de la actividad molesta, bajo advertencia de incurrir en un delito de desobediencia.

Desde nuestro servicio de administrador de fincas en Madrid te contamos que se podrán tener en cuenta las medidas oportunas para asegurar la efectividad de la orden de cesación. En caso de demanda, la misma habrá de dirigirse contra el propietario o, en su caso, contra la persona que ocupa el bien inmueble. El propietario se encontrará indefenso ante la actitud de su inquilino, en cualquier caso, podrá resolver el contrato de arrendamiento cuando en el inmueble tenga lugar el desarrollo de actividades “molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o licitas”, siempre y cuando esta sea una cláusula incluida en el contrato. En caso de no incluir dicha cláusula podrá acogerse a la normativa vigente para resolver el contrato. En definitiva, cuando las peticiones no se resuelven de forma positiva, la mejor opción será acudir a los tribunales, porque aunque se trata de una alternativa lenta es la más eficaz y la manera más adecuada de proceder en caso de tener en la comunidad un vecino molesto.

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