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asesoría contable en Madrid

¿Hay que declarar las rentas en especie?

Podemos definir la renta en especie como la utilización, consumo u obtención de bienes, derechos o servicios gratuitos o a bajo coste para fines particulares. Una forma de pago compleja que puede dar lugar a equívocos, por ello desde el Consejo General de Economistas REAF-REGAF se contempla en su Informe Renta y Patrimonio 2014 cuándo la renta en especie debe tributar el IRPF y cuándo no. Como asesoría contable en Madrid te adelantamos que algunas rentas en especie no tributan, mientras que otras responden a rentas dinerarias y, por lo tanto, deberán contemplarse en la declaración de la renta.

Que dichas rentas hayan sido pactadas entre la empresa y el empleado es un requisito fundamental para considerar este tipo de pago como rentas en especie. Evidentemente, dicho pacto debe quedar formalizado por escrito en el convenio colectivo o en el propio contrato laboral. Desde la Agencia Tributaria señalan que las acciones destinadas a la formación para la actualización, capacitación o reciclaje de la plantilla cuando sean necesarias para el desempeño de su actividad laboral no se considerarán rendimientos del trabajo. Tampoco las primas en virtud de un contrato de seguro por accidente laboral o responsabilidad civil del empleado entrarán dentro de esta categoría.

 

Las rentas en especie que antes no estaban sujetas, pasarán a ser rendimientos del trabajo exentos. Desde CEESA queremos presentarte algunos de los ejemplo más habituales de renta en especie.

 

  • Coche de empresa: Se considera renta en especie cuando una empresa facilita un vehículo al empleado para que realice los trayectos entre su domicilio y el centro laboral o cualquier otro viaje particular del trabajador. Sin embargo, el pago de los desplazamientos se entiende como renta dineraria, por lo que habrá que declararlo. Los abonos de transporte pactados por contrato o convenido no tributarán.
  • Pago de las cuotas del Régimen Especial de la Seguridad Social de Trabajadores Autónomos (RETA): En este caso se trata de una modalidad de renta en especie y la empresa deberá realizar un ingreso en cuenta que se añadirá para su valoración. En caso de que la entidad decida dar el dinero en mano al trabajador será renta dineraria y tributará.
  • Ayudas a la manutención: Cuando se entrega al empleado cierta cantidad de dinero en concepto de dieta o manutención se entenderá como renta dineraria. Cuando dicho pago se realiza mediante cheques o tarjetas restaurantes y se contempla en el convenio o contrato laboral no habrá que declararlo.
  • Pago de una póliza de seguro para la cobertura por enfermedad: Siempre que la cobertura de enfermedad alcance al trabajador, pudiendo alcanzar a su cónyuge y descendencia se considerará renta en especie y no tributará. Siempre y cuando la cuantía a abonar no exceda los 500 euros por persona contemplada en la póliza. En cuyo caso, este servicio deberá ser declarado.

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